Radhive Pérez

Hay lectores que encuentran refugio en la poesía, convirtiendo cada verso en eco propio. Otros se sumergen en los mares de la narrativa, dejándose guiar por personajes que enseñan a mirar al mundo desde ángulos inesperados. Otros, descubren en el ensayo el poder de la reflexión y la transformación, cartografías del pensamiento que desafían nuestras certezas.
Si leer es un acto de libertad desafiante, compartir la lectura es tejer redes de pensamiento, disidencia y resistencia. En los festivales de literatura, todo esto se amplifica. Los libros se liberan de las estanterías y se transforman en diálogos abiertos, en preguntas sin respuestas ciertas o definitivas, en debates que cruzan fronteras. Y mientras esto ocurre, somos testigos de cómo la lectura compartida nos resquebraja y nos reconstruye, regalándonos palabras más precisas para nombrar eso que antes solo intuíamos. Los festivales literarios son pues, aquellos espacios donde los lectores festejamos la pasión por la palabra, el lugar donde la literatura se vuelve experiencia.
Es por todo lo anterior que, la llegada del Festival de Literatura Mar de Palabras a Santo Domingo este 27, 28 y 29 de junio promete ser el puerto anhelado, donde nuestras voces, historias y reflexiones encontrarán un lugar propio, invitándonos a leer mientras nos pensarnos colectivamente y reconocemos el poder transformador de las palabras.
Imagino el Festival Mar de Palabras como una marea de ideas en movimiento, un llamado a quienes reconocen la literatura como territorio de encuentros, recordándonos que la literatura sigue siendo la bandera de la resistencia, la lucha y el cambio. Este festival, el primero en el Caribe, dedicado a la creatividad y el pensamiento crítico, se llevará a cabo en nuestra esplendorosa Ciudad Colonial, dentro de las instalaciones del Hotel Kimpton Las Mercedes.
Las palabras, como el mar, son inagotables. Pueden ser tranquilas o tempestuosas, reveladoras o misteriosas, y siempre nos conducen a otros horizontes. Estoy segura de que Mar de Palabras será́ un escenario donde cada ola de conocimiento y literatura nos impulsará a navegar más allá́ de lo conocido. Porque leer es sumergirse en un mar de palabras que nos transforma irremediablemente.